A small collection of big & small things that make me smile, reflect and wonder.

(in no particular order; and always under construction)

Children Books You will Never See

Anonymous

Property Rules of Toddlers

By Bed Lawrence

Little Eyes Upon You

By Kimberly Sedlacek (source)
There are little eyes upon you
and they're watching night and day.
There are little ears that quickly
take in every word you say.
There are little hands all eager
to do anything you do;
And a little girl who's dreaming
of the day she'll be like you.

You're the little angel's idol,
you're the wisest of the wise.
In her little mind about you
no suspicions ever rise.
She believes in you devoutly,
holds all you say and do;
She will say and do, in your way
when she's grown up just like you.

There's a wide-eyed little girl
who believes you're always right;
and her eyes are always opened,
and she watches day and night.
You are setting an example
every day in all you do;
For the little girl who's waiting
to grow up to be like you.


Political Columns

"It's the context, stupid!"

Miscellaneous


A Father's Instructions for Life

By H. Jackson Brown, Jr. In The Reader's Digest, Canadian edition, November 1992, pp. 73-75.

Academics


Testamento de un padre (1927)

Transcribed from "Papá por siempre" by Benjamín Cordero Hernández. In www.am.com.mx, Internet edition, June 21, 2004.

A mis queridos hijos los mayores.

En el lugar en que se encuentren.

En vista de mi poca salud y la rapidez con que avanza mi enfermedad, me veo en la necesidad de dejar en esta forma mis últimas disposiciones; en lo momentos en que lean esto, yo ya estaré juzgado de Dios, habré pasado a la vida Eterna a descansar.

Pues bien, como no estará muy lejos el día que yo abandone este mundo, dejo unos pequeñitos hijos (...) dejo también unos mis hijos que ya están en condiciones de ganarse la vida (...) a quienes yo hago responsables de éstos, sus hermanos, y pido para ellos cuatro cosas nada más: alimentos, vestuarios, educación y buenas costumbres; esto que aquí exijo quiero que sea de lo más humilde que se pueda, para que no se sacrifiquen. Trasmítanles el régimen que ustedes conservaron en esta casa, durante el tiempo que yo estuve con mis huesos de punta.

Les recomiendo guardar la observancia de los consejos que dejo a ustedes y les recomiendo los aprendan de memoria; y cuando sus hermanos menores hayan llegado a una edad de 10 o más años, exíjanles que ellos también los aprendan de memoria, haciéndoles ver que éstas fueron mis últimas disposiciones.

Termino y quedo tranquilo porque veo ya coronadas mis últimas disposiciones por escrito.

Octavio F. Aguilera

Consejos para mis hijos.

Primero: Cualquier ser humano (debe) servirle a Dios y a su prójimo.
Segundo: No hay que temerle al trabajo.
Tercero: El dinero que se adquiere con el sudor del rostro, es el más puro de todos, manéjense con honradez acrisolada.
Cuarto: Dice una máxima: “El buey solo, bien se lame”. Imítenlo. Y otra dice: “Hagan bien y no vean a quién”.
Quinto: Respeten lo ajeno como si fuese reptil venenoso.
Sexto: Cuando dispongan del bienestar, no se olviden del que sufre; gasten la cuarta parte de su jornal y el resto ahórrenlo. Jamás dispongan de todo su jornal, porque irán a la ruina.
Séptimo: Sean siempre sinceros y amables y nunca gasten pretensión y orgullo; si pueden, vistan decentemente, pero jamás sin sacrificio ni ostentación.
Octavo: Respeten los mandatos de la justicia, ya sea humana o divina.
Noveno: Cuando se vean en alguna tribulación o apuro, ocurran a Dios o a su Madre, que ellos pondrán el medio de salvación y den diariamente gracias al Ser Supremo, por los servicios diarios que reciben.
Décimo: Huyan de la política, como de un can rabioso, y desechen siempre todas sus proposiciones falsas y exageradas. Enseguida transcribo cómo interpreta la política un eminente francés, A. Daudet:
“Oh, Política: te odio porque eres grosera, injusta, escandalosa y charlatana; porque eres enemiga del arte y del trabajo; porque sirves de pasaporte a todas las nulidades, a todas las perezas. Ciega y apasionada, separas corazones honrados hechos para vivir unidos. Eres el gran disolvente de las conciencias; haces adquirir el hábito de la mentira, del subterfugio; y, debido a ti, se ven a hombres pobres convertirse en amigos de los bellacos, con tal que ellos sean del mismo partido. Te odio sobre todo, Oh, Política, porque has conseguido matar en nuestro corazón, el sentimiento del arte y de la noble idea de la Libertad”.

Octavio F. Aguilera


Last Modified on January, 2004